KINESIOLOGÍA

«Cada detalle del sistema de creencias al que nos aferramos, tiene consecuencias para bien o para mal. Como se observa de manera repetida, en un universo en donde todo está conectado con todo, no existen los accidentes, y nada está fuera del universo. Como el poder de las causas no es visto, y solamente la manifestación de los efectos es observable, hay una ilusión de los eventos accidentales»
Dr. David R. Hawkins
KINESIOLOGÍA Y EL ARTE DE CONVERSAR CON NUESTRO INTERIOR
Hace más de diez años desde que por primera vez y de manera casual tuve conocimiento de la milenaria herramienta que compartiré ahora con todos vosotros. Ese día y de una forma que en ese momento no me hubiese imaginado, comenzaba una nueva etapa de mi vida, la cual me llevaría a una dimensión superlativa en mi enriquecimiento personal. La kinesiología o también llamado test muscular, me ofreció una gran cantidad de respuestas y un entendimiento pleno del porqué de muchas experiencias vividas a lo largo de mi vida.
Un nuevo umbral se abrió ante mis ojos y al igual que le sucedió a Alicia cuando se cayó por el agujero de la madriguera del conejo y se encontró con ese universo alternativo del País de las Maravillas, así me sentí yo mismo ante la posibilidad que se me presentaba ante mí para adentrarme en el más increíble y lejano viaje que me ofrecía la kinesiología. Un viaje hasta las profundidades de mi propia mente subconsciente.
Esta arma tan poderosa me proporcionó un medio conceptual para entender el porqué y el cómo funciona el mundo interior de cada individuo a un nivel físico, mental, emocional y espiritual. Abrió una vía de comunicación directa y sencilla entre mi mente subconsciente y los músculos de mi cuerpo. Pero como es lógico, esto no solo sucedió conmigo.
En la actualidad, este método es ampliamente utilizado y aceptado para acceder al sistema interno del cuerpo y son muchos los médicos que lo han estado utilizando desde los años cuarenta para evaluar la fuerza de los músculos, así como el alcance de determinadas lesiones. Y es que además del uso que principalmente le daremos en la indagación de la información de nuestra mente subconsciente, la kinesiología también nos permite averiguar qué le está molestando a nuestro cuerpo y, una vez tratado el problema, nos confirma si el mismo ha sido subsanado o no.
Aunque a alguno le pueda parecer extraño, en realidad es lo más lógico el pensar que, de una u otra manera, nuestro “ordenador interno” esté perfectamente al tanto de qué pasa exactamente en todos y cada uno de nuestros órganos, en todos los niveles y de manera instantánea.
Nuestros cuerpos pueden decirnos qué es bueno para nosotros y qué no lo es, así como revelarnos información muy significativa que nunca nos hubiésemos imaginado obtener con nuestra mente consciente. Esto que para muchos es considerado como una especie de “máquina de la verdad interna”, nos ofrece una respuesta física de tensión y fortaleza ante una verdad o percepción interna y se debilita de manera instantánea cuando mentimos o afirmamos algo que no encaja con la información que guardamos en nuestro subconsciente.
El potencial que nos ofrece la kinesiología es inmenso y fue perfectamente entendido por el doctor George Goodheart, quien en los años sesenta desarrolló las bases de la kinesiología aplicada. Sin embargo, los conceptos que integra esta metodología y todo el sistema completo e íntegro al que hace referencia, ya eran conocidos por la Medicina Tradicional China hace más de tres mil años. En la actualidad, uno de los mayores exponentes de esta brillante herramienta es el psiquiatra Dr. David Hawkins, el cual en sus conferencias realiza demostraciones esclarecedoras y complejas acerca del increíble funcionamiento del test muscular.
Como ejemplo mencionaremos una de sus demostraciones más brillantes de lo que tenemos entre manos, o en este caso en todo nuestro cuerpo. El Dr. Hawkins procedía a entregar dos sobres cerrados, idénticos y en blanco que cada uno contenía una sustancia distinta. En uno eran vitaminas y minerales en polvo beneficiosos para nuestro organismo y en el otro un veneno en polvo. Acto seguido los sobres eran testados por él y los allí presentes, pudiendo constatar en todo momento cómo el cuerpo reaccionaba con fortaleza ante las vitaminas o debilidad con el veneno. Todo ello a pesar de que los sobres eran idénticos y la persona sobre la que se hacía el testeo no podía saber en ningún momento a qué sustancia correspondía cada sobre.
Como vimos en capítulos anteriores, nuestra mente subconsciente almacena toda la información de las experiencias, emociones, creencias, acciones y reacciones vividas desde nuestra llegada al mundo y hasta la actualidad. Y es toda esta información la que finalmente define todo lo que acontece en nuestras vidas, tanto para bien como para mal. Es por ello que el tener la posibilidad de acceder al conocimiento de todo cuanto anida en lo más profundo de nuestra mente subconsciente nos permitiría dar un salto cualitativo y cuantitativo en nuestro desarrollo personal y autoconocimiento.
Y esta posibilidad nos la ofrece el test muscular, el cual nos permite interrogar a nuestro subconsciente por medio de preguntas y afirmaciones cuya respuesta siempre se limiten a un sí o un no. Para explicar el funcionamiento de esta milenaria herramienta la compararemos con el famoso polígrafo o máquina de la verdad. Como todos sabemos, esta máquina que aparece en infinidad de películas nos sirve para medir la veracidad de las respuestas que proporciona un individuo durante un interrogatorio.
Existen múltiples y muy variadas formas de realizar el test muscular, pero todas se comportan de una manera similar. Cuando la respuesta a la pregunta o afirmación es positiva, el cuerpo reacciona con una señal muscular de fortaleza. Sin embargo, cuando la respuesta acerca de la información de nuestro subconsciente es negativa, lo que sucederá es que el músculo se debilitará instantáneamente. Esta respuesta muscular será siempre la misma, independientemente de que el estímulo sea físico, emocional, intelectual o sensitivo.
Ya sea por medio de preguntas o afirmaciones, nuestros músculos siempre responderán o bien debilitándose o bien fortaleciéndose. Esta reacción se producirá de igual manera si al realizar el test muscular nos acercamos a algún producto hostil para nuestro organismo, como un edulcorante artificial que debilitaría nuestros músculos, o si entramos en contacto con algún alimento rico en nutrientes cuya respuesta sería de fortaleza.
Como podremos comprobar de manera sencilla por nosotros mismos, la respuesta energética que nos ofrece nuestro cuerpo con el test muscular, será siempre acorde a la información de nuestra mente subconsciente y no a la que nosotros creemos o pensamos por medio de la mente consciente. Esto se debe a que cuando en la mente consciente albergamos un pensamiento que entra en conflicto con una “realidad” que tenemos interiorizada, aprendida o almacenada en la mente subconsciente da como resultado una especie de conflicto intelectual que se expresa por medio de un debilitamiento de los músculos corporales.
Por ejemplo, si realizas una afirmación tal como “yo me siento bien al tener mucho dinero”, podría darse la posibilidad que conscientemente fuese una verdadera realidad para ti pero la respuesta muscular fuese de debilidad. Esto se debería, casi con toda seguridad, a alguna experiencia o creencia limitante del subconsciente que pudo anclarse antes de los siete primeros años de vida y que relacionase de alguna manera la riqueza con factores negativos del ser humano.
En los dos sub apartados se aportarán dos test musculares que en mi opinión son los más sencillos y donde más claramente se percibirá la respuesta. A su vez, ambas pruebas nos permitirán realizarlas de forma autónoma y sin depender de una segunda persona que nos realice el test por nosotros mismos. Antes de ello cabe destacar que los tipos de prueba del test muscular son múltiples y muy variados, pues en realidad cualquier músculo del cuerpo recibe la misma señal energética.
Es por ello que cada persona podrá encontrar variantes a las mismas con las que se sienta más cómodo y le resulte más sencillo percibir la diferencia entre la fortaleza y debilidad muscular. La relajación, concentración y un mayor uso y experiencia también serán determinantes en el buen resultado de la misma. A medida que vaya avanzando en este proceso de autoconocimiento, sentirá más confianza en el resultado y comprobará lo preciso que puede llegar a ser la kinesiología si se realiza correctamente.